Calle Tomás Heredia. El peso de la herencia (XII)

Dourone

Arte urbano. Dourone. 2013

El emporio comercial de Manuel Agustín Heredia pasó a su hijo Tomás Heredia Livermore. La cuantiosa fortuna heredada comenzó a tener graves problemas ante la dificultad de abastecerse del carbón mineral necesario los altos hornos de la siderurgia de la familia Heredia.

La prematura muerte del hermano mayor Manuel (casado con Trinidad Grund) dejó la dirección de los negocios en sus manos. No pudo evitar el declive de la siderurgia, a pesar de la buena formación técnica y empresarial que tenía. Se casó con una hermana de su cuñada Trinidad, que como recordarán tiene también una calle dedicada en su honor. Con el tiempo se convirtió en el  suegro de Antonio Cánovas del Castillo, el conocido político de talla nacional  que tanto interés se tomó en dotar a Málaga de los terrenos para la creación del Parque. En sus jardines encontrará especies muy interesantes y especialmente bonitas que podrá contemplar paseando y descansando en su interior.

La primera fábrica textil que se abrió en Málaga fue la Industria Malagueña S.A. Se creó por iniciativa de los herederos de Manuel Agustín Heredia, aunque por dejadez, según he leído, cedieron el control a los Larios. Martín Larios la dirigió siguiendo el modelo de producción  inglés que consistía  en la utilización de máquinas de vapor, telares mecánicos, selfactinas para el hilado y máquinas de caldar, aprovechando el importante foco algodonero que se dio en la provincia pero que no soportó la competitividad de la industria textil catalana.

La industrialización andaluza no superó la transformación de la sociedad agraria de finales del siglo XIX en otra más moderna y productiva aunque se amplió a otros sectores como el litográfico y envasados  de pasas y conservas. Los Heredia lo intentaron con los productos químicos y la empresa azucarera. Poco a poco la industria se fue descapitalizando. La plaga de la filoxera y las inundaciones, por la desprotección de los montes en donde se había cultivado la vid, hicieron  patente la crisis. Es entonces cuando surge el reclamo de la Málaga turística mediante la Sociedad Propagandística del Clima y Embellecimiento, que sería un antecedente del  bum turístico de los 50-60 y del que tenemos actualmente.

El declive económico repercute sobre los trabajadores. Muchos emigrarán preferentemente a América. La pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas acaban con el poder de los partidos dinásticos y se inicia una época de tensión y malestar. La población, desplazada desde el campo para trabajar en las fábricas, se encuentra desarraigada, hacinada y hambrienta. Los obreros se organizan. Los que tienen dinero se acomodan en otras ciudades. Un gobierno corrupto desoye el clamor de las clases populares machacadas en las guerras con Marruecos. Hemos entrado en el siglo XX.

La calle Tomás Heredia ha sido, desde que se edificó el barrio, una arteria comercial importante. Actualmente está peatonalizada y es muy agradable pasear por ella. El proyecto MAUS 2013 la ha provisto de múltiples intervenciones de arte urbano en bajos y terrazas.

  • Llama la atención el martillo pilón del malagueño Dreucol en la azotea de uno de los edificios de la calle. El tema tiene que ver con los efectos de la economía sobre la clase trabajadora de la que hemos hablado anteriormente. El martillo, sujeto por ricos industriales, cae una y otra vez sobre los obreros.
  • Pejar simula reparar una pared que necesita una mano de pintura en los huecos de su fachada.
  • En algunos cierres de los negocios de la calle hay obra urbana para mirar despacio. La barbería, la filatelia, los comercios de ropa, las inmobiliarias, el sex shop…
  • En el cercano Pasaje Simonet que toma su nombre del pintor valenciano Enrique Simonet, hay una autentica galería de arte urbano). Las obras de Obey, Noé Mirón, Calleja, Aintzane Cruceta, Teseb, Jek, Zoilo, Dourone, Efren, Azuaga… nos animan a recorrerlo sin prisas. El artista urbano malagueño Javier Calleja opina que  “No es más grande lo que más espacio ocupa, sino lo que más espacio llena” y eso es lo que ha ocurrido con los huecos del Pasaje, elegido por artistas urbanos y grafiteros y en el que vale la pena entrar.
  • La obra urbana que ilusta el post es del madrileño internacional Dourone. Poco se puede ver ya de la obra futurista retropop en el pasaje. Su lugar va siendo reemplazada por otra obra de trazos copernicanos. Esencia del arte urbano: todo pasa, poco permanece. De todas formas en muchas ciudades hay interés en conservar obras urbanas desde hace tiempo, en otras comienza a haber cierta sensibilidad por el tema.

Continuará…

Próxima entrada del Callejero Ilustrado: Avenida Manuel Agustín Heredia

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